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Eclesiastés 4

Eclesiastés 4

Predicador v.1

Y me volví yo, y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol; y he aquí las lágrimas de los oprimidos, sin tener quien los consuele; y la fuerza estaba en la mano de sus opresores, y para ellos no había consolador.

Predicador v.2

Y alabé yo a los muertos, los que ya murieron, más que a los vivientes, los que aún están con vida.

Predicador v.3

Y tuve por mejor que unos y otros, al que no ha sido aún, que no ha visto las malas obras que debajo del sol se hacen.

Predicador v.4

He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obra despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.

Predicador v.5

El necio dobla sus manos y come su propia carne.

Eclesiastés 4