Salomón v.1
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu oído;
Proverbios 5
Salomón v.1
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu oído;
Salomón v.2
para que guardes consejo, y tus labios conserven el conocimiento.
Salomón v.3
Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, y su paladar es más suave que el aceite;
Salomón v.4
pero su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos filos.
Salomón v.5
Sus pies descienden a la muerte, sus pasos conducen al infierno.